Origen y composición de la piedra taramita
La taramita, también conocida como piedra cianita, es un tipo de roca metamórfica que pertenece a la categoría de silicatos de aluminio. Su composición química de Al2SiO5 a menudo contiene trazas de diferentes metales como magnesio, calcio, cromo y hierro. Lo particular de esta piedra es que es rica en aluminio bajo presión. La Taramita tiene una estructura cristalina triclínica con una fractura escamosa, una raya blanca y un brillo vítreo o nacarado, lo que le confiere a cada espécimen una apariencia distintiva en términos de dimensión. Inicialmente incolora, la piedra cianita se distingue por su distintivo color azul, debido a la presencia de cromo. Ofrece una amplia gama de colores, que van desde el azul hasta el violeta, pasando por una amplia variedad de tonos como verde, amarillo, rosa, marrón, gris, negro y blanco. La piedra a menudo tiene transparencia o translucidez, lo que la mejora visualmente. Hay dos variedades principales: la cianita de cromo, que es cromífera y proviene de Rusia y Nueva Zelanda, y la rhaeticita, que es cromífera y presenta tonos de gris y negro. La notable dureza de la Taramita varía según la orientación de su dimensión. Alcanza una dureza de 7.5 en la escala de Mohs en la dirección de elongación, mientras que se sitúa alrededor de 4.5 en la dirección perpendicular. Su densidad generalmente varía de 3.53 a 3.65. Las reservas de Taramita se encuentran en toda Europa, incluyendo Austria, Francia, Italia, Suiza, América del Norte, Kenia, Zimbabue, Nepal y Myanmar. Brasil, Francia, Italia y Nepal son sitios excepcionales de minería.