Origen y composición de la piedra kammererita
Aunque las primeras kammereritas se encontraron en las regiones septentrionales de Rusia, Finlandia, Noruega y Suecia, también existen otros yacimientos importantes en Turquía, Estados Unidos e Italia. Sin embargo, esta pequeña piedra natural sigue siendo muy rara en el mundo: muy pocos minerales contienen a la vez clinocloro y cromo.
La kammererita oscila entre 2 y 2,5 en la escala de Mohs. Por tanto, se considera una piedra blanda, según los criterios de resistencia establecidos a principios del siglo XIX por el investigador mineralógico alemán. Pertenece al grupo de los silicatos, y más concretamente al subgrupo de los filosilicatos.
En general, su color varía del rojo oscuro al púrpura o violeta en función de la cantidad de cromo e impurezas que contenga. Su aspecto es transparente, incluso translúcido. Las más raras, muy cargadas de clorita, son de color verde.
Independientemente de su peso y tamaño, las kammereritas tienen cristales alargados, a veces hexagonales, tabulares o laminares con micropuntas piramidales. Su densidad media es de 2,83 y su fórmula química compleja es (Mg,Cr)6[(OH)8AlSi3O10]. Además de cloro y cromo, contienen silicio, oxígeno, grupos oxhidrilos, magnesio y aluminio.