Origen y composición de la espinela roja
La espinela es una piedra preciosa muy utilizada en joyería, pero a menudo se la considera erróneamente una piedra de segunda categoría, ya que se la ha confundido con un rubí. A pesar de ello, su peso, tamaño y cautivadora belleza no pueden ignorarse.
El nombre espinela puede proceder del latín “spina”, que significa “espina”, en referencia a la afilada forma cristalina de la piedra, o del griego “spinos”, que significa “chispa”.
La espinela se encuentra en rocas de grado metamórfico como el mármol y rocas ígneas como el granito, así como en rocas lunares y meteoritos. Es un mineral compuesto de óxidos de aluminio y magnesio, cuya coloración viene determinada por la presencia de hierro, cromo, cobalto o vanadio. La espinela puede ser de varios colores: blanca, amarilla, azul claro, azul oscuro, azul violeta, roja, rojo carmesí, naranja y negra.
La primera descripción científica de la espinela fue documentada por Georg Bauer (también conocido como Georgius Agricola) en 1546. Otros nombres de la espinela son akerita, candita (espinela negra), rubace, rubicelle, rubí escoba y espinelita.
La espinela sintética, incolora o coloreada, también puede denominarse rozircón (espinela rosa), zafiro blanco (término prohibido) y strongita. Los yacimientos de espinela se encuentran en países como Afganistán, Birmania, Tailandia, Canadá, Japón, Rusia, Myanmar, Estados Unidos, Tayikistán, Francia y Vietnam.