Todo sobre el rebozuelo: sus características, composición, beneficios, preparación e historia
De nombre científico Cantharellus cibarius, el rebozuelo es un hongo del género Cantharellus que pertenece a la familia Cantharellaceae. Sin embargo, este nombre vernáculo hace referencia a otras especies, incluso a otros géneros con morfologías similares.
Las especies más conocidas por los aficionados a las setas
Los apasionados de la micología utilizan indistintamente los términos “rebozuelos” y “cantarelas” para designar las siguientes especies:
el Cantharellus cibarius o rebozuelo amarillo;
el Cantharellus friesii o rebozuelo albaricoque;
el Cantharellus amethysteus o rebozuelo amatista;
el Cantharellus ferruginascens o rebozuelo ferruginoso;
el Cantharellus pallens o rebozuelo pruinoso;
el Craterellus cornucopioides o trompeta de los muertos;
el Craterellus tubaeformis o rebozuelo en tubo;
el Craterellus cinereus o rebozuelo ceniciento;
el Craterellus lutescens o rebozuelo amarillo.
La lista no está cerrada, ya que podemos añadir el rebozuelo amarillo y violeta, el rebozuelo sinuoso, el rebozuelo ennegreciente y muchos otros más.
Los nombres vernáculos del rebozuelo
El rebozuelo es conocido por varios nombres. Según las regiones, se le apoda gira-buey, rubia, oreja de liebre, muselina, médula de tierra, lame-cenizas, amarilla, cantarela o incluso amarillenta.
Otros lo llaman ginistrolle, gallet, essau, cresta de gallo, cuerno de la abundancia, chevrotine, chevrette, craterelle, escargoule, chevrille, jaunelet, boca de liebre, roussonne o girboulette. La lista es aún larga, pero también es conocido como rebozuelo común y rebozuelo comestible.
La descripción del rebozuelo
El rebozuelo figura entre las setas más buscadas en el hemisferio norte. Se reconoce a través de la siguiente descripción.
Su sombrero
Su sombrero tiene un diámetro que oscila entre 4 y 10 cm. Típicamente está curvado hacia el exterior, luego se aplana y se ahonda en forma de cáliz para tomar la forma de un embudo. Está protegido por una cutícula amarilla pálida, a veces amarillo anaranjado. Ésta presenta un margen ligeramente enrollado, incluso lobulado.
De color uniforme, su himenio presenta pliegues laminiformes que están intervenados y ramificados. Este rasgo distintivo es común a las especies del género Cantharellus. Éstos se prolongan en el pie, mucho más allá de la línea de inserción habitual.
Su pie
Es generalmente del mismo tono que el sombrero. En algunos individuos, esta parte se caracteriza por un matiz más claro. Con una altura de 4 a 7 cm, se curva y se estrecha hacia la base.
Su carne
De color blanco crema, es espesa y firme, ligeramente fibrosa a nivel del pie. Tiene la particularidad de empaparte de agua tras lluvias repetidas.
Su olor y sabor
Su olor afrutado recuerda a veces al de la ciruela amarilla, pero más a menudo al del albaricoque. Su sabor es calificado como dulce por los micólogos, lo que significa ni amargo, ni acre, más bien el equivalente a “neutro”. Fresco y crudo, presenta un gusto acidulado característico que desaparece después de la cocción.
La composición y los valores nutricionales del rebozuelo
El rebozuelo no sólo es buscado por su textura y su sabor delicado. También es apreciado por su composición y sus valores nutricionales. Las siguientes tablas resumen los nutrientes que contiene y sus cantidades por cada 100 g.
Su contenido en macronutrientes
Los macronutrientes contenidos en esta seta son los siguientes:
Macronutrientes
Contenido
Energía
33,1 kcal
Agua
88,7 g
Proteínas
2,28 g
Carbohidratos
2,3 g
– de los cuales fibra alimentaria
4,23 g
– de los cuales azúcares
1,87 g
Lípidos
0,78 g
– de los cuales grasas saturadas
0,5 g
Su contenido en vitaminas
El rebozuelo es rico en niacina o vitamina B3.
Vitaminas
Contenido
Vitamina B3
Niacina
5,44 mg
Vitamina C
5,5 mg
Vitamina B5
Ácido pantoténico
1,08 mg
Vitamina B2
Riboflavina
0,31 mg
Vitamina E
Tocoferol
0,06 mg
Vitamina B1
Tiamina
0,053 mg
Vitamina B6
0,042 mg
Vitamina D
Colecalciferol
0,0053 mg
Vitamina B9
Ácido fólico
0,002 mg
Sus aportes en minerales
Esta seta contiene una buena cantidad de potasio, fósforo, magnesio y calcio.
Minerales y oligoelementos
Contenido
Potasio
449 mg
Fósforo
53,5 mg
Magnesio
10 mg
Calcio
8,33 mg
Sodio
5 mg
Hierro
3,52 mg
Zinc
0,84 mg
Cobre
0,39 mg
Manganeso
0,28 mg
Yodo
0,0033 mg
Selenio
0,0009 mg
Los beneficios del rebozuelo
Debido a sus componentes y valores nutricionales, el rebozuelo ofrece numerosos beneficios para la salud. Su composición le confiere:
Un efecto antioxidante
Los carotenoides y polifenoles que contiene son antioxidantes eficaces contra los radicales libres, moléculas responsables del envejecimiento prematuro de las células. Así, estos componentes permiten prevenir los riesgos de patologías crónicas. Actúan contra el cáncer, las afecciones cardiovasculares y la enfermedad de Alzheimer.
Una acción antiinflamatoria
Al igual que otras setas, el rebozuelo contiene terpenos y polisacáridos. Estos compuestos bioactivos tienen propiedades antiinflamatorias que permiten reducir cualquier inflamación en el cuerpo. De este modo, ayudan a disminuir el riesgo de desarrollar numerosas enfermedades crónicas.
Además de estas virtudes mencionadas anteriormente, se le reconocen otros beneficios. Una regulación del metabolismo y una mejora general de la digestión están asociadas al consumo de rebozuelo.
Los criterios para elegir bien el rebozuelo
Al comprar esta seta, debe considerar los siguientes aspectos:
Su apariencia
Su color debe ser vivo, sin manchas ni decoloración. Su textura debe ser firme, evite los rebozuelos blandos, marchitos y viscosos. Asegúrese también de que el borde sea regular y los tallos robustos.
Su olor
Su aroma es afrutado, ligeramente dulce. No debe elegir productos que desprendan un olor picante a amoníaco o a moho.
Su origen
La mejor opción es abastecerse en una tienda especializada o de un proveedor de confianza. Este consejo es aún más válido si no es conocedor del ámbito de las setas comestibles.
La preparación y el consumo del rebozuelo
El rebozuelo es particularmente apreciado por su carne delicada, utilizada en la cocina para realzar el sabor de los platos. Aquí algunos consejos que le serán útiles para preparar y consumir esta seta.
La limpieza
No la lave, ya que así arriesga alterar su sabor. Quite delicadamente los posibles trozos de tierra u hojas. Solo tendrá que limpiarla con un paño húmedo y limpio o cepillarla ligeramente con un pincel.
La cocción
El rebozuelo puede ser cocinado de diversas maneras. La más simple es saltearlo con una cucharada de aceite de oliva o de mantequilla. Caliente la grasa en una sartén a fuego medio y añada los rebozuelos. Remueva de vez en cuando. Cuando estén dorados y tiernos, sale y pimiente.
El uso
El rebozuelo puede ser utilizado en numerosos platos: pasta, salsas, tortilla, risotto o incluso ensalada. Aquí un ejemplo de receta en la que puede utilizarlo: el salteado de setas.
Para realizarlo, necesita: 200 g de champiñones, 100 g de cantarelas y 100 g de rebozuelos. Prevea también ½ cebolla, 5 ramitas de perejil, 1 diente de ajo, 10 ml de aceite de oliva y 1 pizca respectiva de sal y pimienta.
Para empezar, pique todas las setas, el ajo, la cebolla y el perejil. En una sartén antiadherente, vierta el aceite de oliva, caliente y cocine la mezcla que acaba de picar. Deje cocer hasta la evaporación total del agua de las setas, luego sale y pimiente antes de decorar con perejil picado. Sirva bien caliente.
Las contraindicaciones y alergias a los rebozuelos
Sucede que algunas personas son alérgicas a las setas, incluidos los rebozuelos. Estos casos no son raros. Los síntomas de intolerancia a este alimento pueden incluir:
vértigos;
dolores abdominales;
náuseas;
vómitos;
dificultades respiratorias;
picazón;
erupciones cutáneas.
La alergia puede ser grave en algunos casos, e incluso provocar un choque anafiláctico.
La historia y los orígenes del rebozuelo
Etimológicamente, el nombre del género Cantharellus vendría del griego kantharos, en referencia al sombrero que se asemeja a un “cántaro”. Este último era una copa profunda destinada a servir el vino en la Grecia antigua.
El rebozuelo crece sobre todo en las regiones templadas, generalmente bajo árboles de hoja caduca como el abedul.