Los compuestos químicos de esta planta pueden variar en función de su lugar de crecimiento. Aunque los mismos compuestos están presentes, sus proporciones son diferentes. Esto da lugar a quimiotipos. Cada uno tiene un sabor y un olor distintos. Asimismo, sus propiedades terapéuticas y su toxicidad no son idénticas. El tomillo posee al menos siete compuestos conocidos: alfa-terpineol, timol, tuyanol, carvacrol, linalol, cineol y geraniol. El aceite obtenido a partir de este último es uno de los más suaves, apreciado en inhalación y en aplicación tópica.
Propiedades del aceite esencial de tomillo a geraniol
El aceite esencial de tomillo a geraniol se presenta como un líquido amarillo claro, con un olor herbáceo y especiado. Se extrae de las sumidades floridas de la planta, mediante un proceso de destilación al vapor de agua. Sus componentes bioquímicos incluyen principalmente monoterpenoles, de los cuales el geraniol representa el 30 %. También contiene ésteres, monoterpenos, sesquiterpenos y trazas de fenoles.
Antiinfecciosas de amplio espectro
El tomillo a geraniol ejerce una acción antiinfecciosa de amplio espectro. El aceite se considera antiviral, antibacteriano y antifúngico. Actúa sobre las infecciones ORL, como la sinusitis, la bronquitis, la otitis, la faringitis y la rinofaringitis. Asimismo, mejora los síntomas de las infecciones ginecológicas y urinarias. Estas incluyen la vaginitis, la cervicitis, la salpingitis, la uretritis y la cistitis.
Gracias a su alta concentración en geraniol, este AE es capaz de regular el microbiota intestinal. Crea un ambiente propicio para el crecimiento de las bacterias buenas del intestino, actuando un poco como un prebiótico.
Antisépticos cutáneos
El aceite esencial de tomillo a geraniol resulta ser un antiséptico cutáneo eficaz. Es capaz de desinfectar la piel en caso de acné, micosis, absceso, forúnculo, picadura de insecto y quemadura superficial. Además, presenta propiedades suavizantes en caso de eczema, ya sea seco o exudativo.